
Por Ricardo Zárate, Investigador del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana, IIAP.
Probablemente no exista alguien, en uso de razón, en el departamento de Loreto que no conozca o que no haya probado la deliciosa fruta del “Aguaje”. El “Aguaje” es una palma de 20 a 35 m de alto, con 9 a 15 hojas costillado-palmeadas, de hasta 2.5 × 4.5 metros, está profundamente divididas en 110 a 200 segmentos notoriamente alargados. Las flores son pequeñas (5 milimetros aproximadamente) y están dispuestas en racimos de hasta 2.5 metros de largo; frutos oblongoides o subglobosos, 4–7 × 3–5 centimetros, con el mesocarpo carnoso y delicioso. ¡Para producir flores y frutos la palmera de Aguje demora 8 años!
Del Aguaje aprovechamos el famoso "suri" que vive en su tronco y muy ocasionalmente usamos sus hojas para el techado de casas, pero el famoso fruto es el más aprovechado no solo para su consumo directo, también para la extracción de sus aceites. Que súper que tengamos unas frutas para alimentarnos, ya con su Vitamina A, Vitamina E, Vitamina C, Aminoácido (ingredientes para las proteínas), Antioxidantes u otros. La cosecha, traslado y comercialización de los frutos de esta palmera da trabajo a muchas personas. Desde la cosecha y venta, el transporte en embarcaciones acuáticas, luego el transporte a hombro con ayuda de los bíceps en los puertos (nuestros amigos chaucheros se ganan el trabajo así), los motocarristas (y otros automóviles terrestres) también se benefician. Luego llega al mercado final, ya en las esquinas, donde por ejemplo tomamos una aguajina, para disminuir el calor alto de la ciudad (y por supuesto pedimos la “yapa”, créanme que algunas veces me he escapado de la oficina para tomarme una aguajina en la esquina), o después del almuerzo con nuestro postrecito de Aguaje con sal; o ya en los principales mercados, donde podemos comprar la fruta para llevarlo a madurar en casa, o ya en los riquísimos chupetes o helados Shambo. Todo esto pues genera un movimiento económico donde muchos salimos beneficiados, y eso, claro está, está más que muy bien.
¿Alguna vez te has puesto a pensar el viaje del Aguaje para que termine en el mercado de Belén o en la esquina de la cuadra de tu casa o en tus manos? ¿Tienes alguna idea en donde se encuentra el "Aguaje"? Si tu respuesta fue "en el bosque", está parcialmente correcto, pues sí, el Aguaje vive en el bosque, pero no en cualquier tipo de bosque, has escuchado alguna vez de la palabra "Aguajal"? Como su nombre lo indica los Aguajales pueden albergar de 82 a 432 individuos de Aguaje por hectárea con tallos notorios. Lo que hace a los Aguajales especiales es su estructura única. Los “Aguajales”son lugares inundables con mal drenaje debido al tipo de suelo y topografía. En el Perú hay un poco más de seis millones de hectáreas de superficie de Aguajales (6'063,551.00 ha). Además del Aguaje hay otras especies de plantas y animales, como por ejemplo cumalas (Virola sp.), Casha pona, (Socratea exorrhiza), Huasaí (Euterpe precatoria), Sachavaca (Tapirus terrestres), Caimán negro (Melanosuchus niger), Anaconda (Eunectes murinus), entre muchos otros; que necesitan de Aguajal para poder existir. Otro aspecto único de este ecosistema, es que los Aguajales almacenan carbono, si los Aguajales desaparecen este carbono sería liberado con una consecuencia ecológica lamentable.
Lamentablemente estamos extrayendo esta especie excesivamente hasta el punto en el que ya sea cada vez más complicado recuperarla. La "cosecha" se realiza cortando el tallo en la parte basal, matando definitivamente al Aguaje. Esta forma de extracción está impactando notoriamente a los Aguajales, además cada vez están más lejos para la extracción. Estamos disminuyendo los Aguajales, ya que cada vez cortamos y cortamos….¡Pero son millones de hectáreas pensaran muchos! Pero seas grande o chico, gordo o flaco igual duele un corte en nuestra piel (por favor, déjenme hacer esa analogía); el grande es grande porque necesariamente tiene que ser grande y el chico es chico porque necesariamente tiene que ser chico, eso es lo que da equilibrio a la alta dinámica que tenemos aqui. Entonces, en nuestra ciudad se consume al día aproximadamente 20 toneladas de la fruta de esta palmera, esto aproximadamente debe corresponde a 90 individuos de esta palmera, 90 palmeras que son cortadas diariamente (afortunadamente en algunas localidades están subiendo a la palmera). Ahí hay aproximadamente 300 000 frutos de Aguaje, eso quiere decir que aproximadamente en un año se consume 109 500 000 frutos de Aguaje. Entonces son ciento nueve millones quinientos mil frutos que estamos consumiendo al año. Esa es una cifra muy harta; pero: ¿A dónde va a parar esos millones (más de cien millones) de semillas que traemos de los Aguajales? Que prácticamente le robamos a los Aguajales. La respuesta a esta pregunta podría entristecer a muchos. Ya que están en lugares donde jamás germinaran, están condenadas a no nacer, tienen ese futuro lúgubre… Ya que se encuentran en las pistas de la ciudad, en los jardines, en lo tachos de basura, en el botadero de la carretera Iquitos-Nauta, en fin, en lugares que no corresponde a su hábitat, a su microhábitat. Todos estos lugares no se parecen en lo más mínimo a los Aguajales; por ello esas semillas están condenadas a no nacer, le hemos quitado el derecho a la vida, el derecho a germinar y capturar carbono. Estas semillas muchas veces son arrojadas a las pistas desde un motocarro, o colectivo (ómnibus), o moto lineal; ya en la pista ocasiona o puede ocasionar accidentes, lastimándonos nosotros mismos. Quizás deberíamos meditar cual es el mejor lugar para las semillas de los frutos que estamos consumiendo de tal manera que no lastime a nadie.
Entonces, finalmente. ¿Qué hacemos? ¡Seguir comiendo “Aguaje”, por supuesto! Todos tenemos el derecho de saborear esta fruta deliciosa. Pero, debemos promocionar en toda la región la “cosecha” sin matar a la palmera, y colocar la semilla en un lugar que pueda germinar para así tener Aguaje para el futuro y a la vez capturar carbono y contribuir con nuestro granito de arena con la disminución del CO2 en nuestro planetita. ¡Buen provecho con el “Aguaje”!
Articulo IIAP


